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Una Guía Para Las Verrugas Anales

Publicado en Octubre 23, 2021 por Abe Stallons

Las verrugas anal, conocidas en la profesión médica como condiloma, son crecimientos causados ​​por la infección por el virus del papiloma humano (VPH) y generalmente se encuentran en la piel alrededor del ano (apertura rectal), dentro del canal anal o en el recto inferior. Las verrugas anal generalmente se transmiten exclusivamente a través de relaciones sexuales, generalmente sexo anal, lo que hace que el problema prevalezca en la comunidad gay. Puede llevar de uno a seis meses desde el momento de la exposición al brote inicial, pero a veces se sabe que el período de tiempo lleva años.

Antes y después del brote, el virus permanece en el cuerpo pero está inactivo. Incluso si el brote se trata con éxito y los síntomas se han eliminado por completo, el virus permanece en el cuerpo y puede causar otro brote en cualquier momento. El principal problema para obtener un tratamiento rápido y eficiente de las verrugas anales es que generalmente no hay síntomas visibles. Puede o no haber pequeños crecimientos en el área anal. Para otras personas, puede haber algo de picazón, ardor, sangrado o humedad misteriosa en el área. Por lo general, el paciente se alarma por las irregularidades en un área bastante sensible y busca diagnósticos rápidamente.

Los médicos calificados comúnmente usan un dispositivo llamado Anoscopio, que es una herramienta breve fácilmente insertada en el ano, y permite al médico descubrir qué está sucediendo justo dentro de la apertura rectal, detrás de los músculos rectales. Si hay algún crecimiento dentro de la piel del canal anal, el médico puede requerir pruebas adicionales para determinar la causa exacta del problema. Sin embargo, en la mayoría de los casos, un médico calificado ha visto muchos casos de verrugas anal y puede proceder inmediatamente a un programa de tratamiento.

Según la cantidad, el tamaño y la ubicación exacta de las verrugas anal, hay una variedad de tratamientos disponibles.

Las verrugas pequeñas pueden tratarse con podofilina o ácido bicloracético aplicado directamente a las verrugas que causan exfoliación. Este proceso tiene lugar en el consultorio de su médico y toma solo un par de minutos.

Cuando el brote es más grave, la cauterización es otro tratamiento poderoso. El área está adormecida y las verrugas se queman. Y finalmente, si las verrugas son más frecuentes de lo que se pueden manejar con cauterización, el médico puede optar por eliminarlas quirúrgicamente.

En cualquier caso, el tratamiento es casi siempre efectivo y la curación es mucho menos incómoda de lo que parece.